30 ago. 2009

La Sinceridad

Siempre escucho decir a las minas que, enumerando las cualidades de quien sería para ellas el hombre ideal, siempre la sinceridad ocupa un lugar entre las principales. Pero el tema es, como la conocida frase de Jack Nicholson en A Few Good Men, "¿You want the truth? ¡You can´t handle the truth!". Ahora veremos por qué, el ser siempre sincero, no lleva a ningún lado, como un gps en chino.

Mujer: Ayyy este pantalón ya no me queda tan lindo como antes, ¿Te parece que estoy gorda?
Hombre: Mirá, la verdad que sí y mucho. Todavía le estoy mandando mensajes al Doc a ver si me presta el DeLorean y puedo volver para el pasado a intentar buscar tu cintura. Seguí comiendo así y vamos a tener que ir a sacarle un DNI a tu culo.

¿Se dan cuenta? No queda muy bien que digamos, lo normal sería una respuesta concreta como "No" y listo. O en todo caso hacerse el indiferente y fue. Pero que quede claro, la respuesta tiene que ser concreta, si la emperifollas mucho, ahí definitivamente queda como una mentira salvaje, queda mas mentira que el clásico "en 5 min llego, estoy a dos cuadras". Si decís cosas como "Noooo, nada que ver mi amor, en ningún sentido, ¿qué te hace pensar eso? No, no y no, estás como cuando tenías 18" no te lo cree ni Karina Jelinek.
Pero no nos quedemos ahí, podemos seguir armando nuestro caso con más ejemplos.

Mujer: Mirá que cociné amor, estuve todo el día preparándote esta sorpresita. Como nunca cocino decidí esperarte con la comida hecha a ver qué te parecía. Estuve practicando todo el día, compré ingredientes que no sabía ni que existían y hasta tuve que desplumar a un pollo con una cuchara (era una receta complicada). Sentate dale, probá y decime si te gusta.
Hombre: (Se sienta y prueba) Hmmm...
Mujer: ¿Y? ¿Qué tal? (Con cara expectante, pero expectante bien, no expectante "Me están por operar y sólo me pusieron anestesia local")
Hombre: La verdad, bastante choto che. Este bife está todo quemado por afuera y crudo adentro, es más, creo que siento que todavía está respirando, si te acercas un poco podés escucharlo suplicar que no lo comas. Aparte, creo que se está comiendo el puré, cosa increíblemente sorprendente. No por el hecho de que un bife me está comiendo el puré, sino por el hecho de que algún ser fue capaz de ingerir ese engrudo amorfo. ¿Sabés qué? Mejor lo dejamos ahí nomás, me pido una pizza tranquilo y dejamos esto de cocinar para mañana cuando venga la empleada que ella sí tiene idea de lo que hace, ¿dale?

No sé si vale mucho la pena che, preferiría un "Está riquísimo gorda" y comés un toque feo y fue. Es mucho mejor que ver la cara que te pone cuando le bailaste un malambo sobre su orgullo y dedicación. Te parte el alma. Aparte, esa noche dormís solo.
Si bien creo que los argumentos son más que suficientes, voy a cerrar el post con uno clásico.

Mujer: ¿En qué estás pensando?
Hombre: En esa morocha terrible que está pasando por ahí enfrente, ¿viste esa de pollerita cortita? Esa hermosa perra, en pelotas, llena de miel, en una piletita de esas inflables de bebé, frotándose contra la moza esa de la cafetería que solemos ir siempre, ¿te acordás? La de la esquina de casa. Básicamente pienso en eso, ¿por?

15 ago. 2009

Piropos Comunistas

Los obreros no son obreros si no son maestros del piropo. Algunos son seguidores de la escuela "Vulgar", otros de la escuela "Grasa romántico", etcétera. Pero hubo una escuela de piropeo que no fue muy conocida, y ahora, gracias a que la mojarra antiestética en trajecitos de alta costura que tenemos por presidente nos está tirando para el lado bolivariano de latinoamérica, empezó a ganar muchos adeptos. Sí señores, estoy hablando de la escuela "Comunista", piropos para el pueblo, piropos sin distinción de clases, piropos bolivarianos. Veamos una lista de los más conocidos y usados para que ustedes la puedan tener a mano para cuando pase cualquier señorita frente a la construcción en la cual están laburando:

- ¡Qué buena fábrica para essssta lucha de clases!

- ¡Vení mami que te revuelvo la olla popular!

- Linda, ni mil burgueses pueden detener la revolución que desatás en mi interior.

- ¡Apropiate de toda mi plusvalía, capitalista infernal!

- Vení que te hago gritar "¡Hasta la victoria siempre!"

- ¡Qué pedazo de Leninfómana!

- Stalinda esa eh...

- ¿Qué tal si unimos mi martillo con tu hoz?

- ¡Pero qué kulakso!

- ¡Te la pongo más que Rasputín a la Zarina!

- Amor, no Kruschevs por acá de nuevo que me enamoro.

- Mi Leningrado de calentura por vos es demasiado ¡Haceme un San Petesburgo ya rrrrrricura!


Y ya volveré de nuevo, con más delicias que cosechan el suspiro popular.

Gracias a Charlie por un par de agregados.

12 ago. 2009

¡Llamá al cerrajero, este trava es de locos!

Gracias a los programas de periodismo progre como Documentos América o La Liga me llegó la bastante sorprendente, pero también inquietante estadística que dice que en Argentina, o por lo menos en Capital, los hombres utilizan más los servicios de otro señor que de otras señoritas. Sí, acá la gente come más travas que gatos. Intentemos ver si podemos sacarle la ficha a las razones por las que esto pasa.
Imagínense a Aldo, un señor que va a hacer las veces de un hombre cualquiera (no valen los chistes fáciles relacionados a cierto diputado por la provincia de Bs As de nacionalidad colombiana). Aldo labura mas de 10 hs en la fábrica, llega a la noche a la casa, se sienta en su sillón y se pone a ver la tele en musculosa mientras "la bruja" le prepara unos buenos ravioles con tuco. Una vez satisfecho su apetito con un buen vinito con soda, proceden al dormitorio a intentar satisfacer la lujuria que nació en Aldo viendo el terrible desfile de culos que es cualquier programa de la tele hoy en día en horario de la cena. Nuestro personaje ya está cansado de... ¿cómo decirlo? Lo mismo de siempre ponele, entonces decide hacer la pregunta:

- Aldo: Mami ¿Qué te parece si esta noche llevo el Torino por colectora?
- Jermu: ¿Qué?
- Aldo: Seh ¿Qué tal si esta noche pegamos un paseo por una ruta menos conocida?
- Jermu: ¡Ay Aldo no te entiendo!
- Aldo: Vamos de nuevo... Hoy tengo ganas de hacerme el ladrón, y entrar por la puerta de atrás.
- Jermu: ¿Vos me estás pidiendo el...? Nahhh, estás loco.
- Aldo: ¿Por? Creo que ya es hora.. un toque, algo.
- Jermu: ¿Sabés qué? Voy a dormir, mañana tengo que levantarme temprano porque tengo una reunión de cosméticos en la casa de la Yesi.

Aldo, más alzado que moneda en la calle, decide decirle a "la bruja" que se va a comprar puchos y sale un toque a buscar alguna que diga que sí. Después de hablar y hablar con varias señoritas ve que todas le dicen lo mismo. "Si querés la colita, tenés que pagar un toque más". Un toque más, para Aldo, significa menos vino después del laburo. Entonces hace lo lógico, va con quien no tiene con qué negociar.

- Trava: Hola lindo, ¿Buscás algo?
- Aldo: A vos. Te doy treinta mangos y te parto el orto, ¿ok?
- Trava: ¡De una!

Las prostitutas deberían hablar seriamente con su agente de marketing. Hacer posters diciendo "Nosotras también liberamos el escape", "Mejor, sin partes sobrantes" o alguna frase con un poco más de gusto, tampoco me voy a gastar pensando, no es que me pagan.

Estoy más quemado que Miranda, en un par de días la corto con el estudio y esperemos volver a la normalidad.